
La vejez nunca fue tan ácida… ni tan ruidosa. En la aclamada comedia negra ecuatoriana Viejos Malditos, conocemos a Elías, un anciano cansado de la vida cuya única compañía parece ser su propia desilusión.
Mientras Elías planea su triste final, el destino, disfrazado de una criatura peluda y escandalosa, irrumpe en su vida sin pedir permiso para cambiarlo todo.
Un gato callejero llega al condominio de Elías para convertir las silenciosas noches de soledad en un «concierto infernal de maullidos».
Esta película no es solo sobre el encuentro entre un hombre y un felino; es una exploración mordaz de la soledad, la vejez, el abandono animal y humano.
Y como, a veces, la irritación más pura puede ser el motor inesperado para volver a aferrarse a la vida.
RAZONES PARA VER VIEJOS MALDITOS

Si te gustan los gatos no puedes perderte esta cinta ya que su estrella salto del acantilado a la gran pantalla.
Rebeca, la gata que hizo de Simón, fue encontrada en un acantilado en Manta, provincia de Manabí, junto a sus crías.
Fue rescatada y llevada al refugio llamado Segunda Oportunidad en Amaguaña, cerca de Quito. Luego de un casting, fue elegida para coprotagonizar la cinta junto a sus crías que hicieron de sus dobles.
Aunque en la pantalla grande Rebeca se gana el corazón de Elías y de los espectadores, a quienes incluso hace llorar por ser la heroína sin capa de la cinta, sigue esperando un hogar para sanar, en la vida real, a un corazón humano.
La narración no solo revela el maltrato animal, el abandono y la intención de descarte, sino que también funciona como un espejo que expone la codicia humana, donde solo el interés material dicta el valor de la vida.
La soledad y la vejez se alzan como el corazón palpitante de esta conmovedora historia, que de seguro hará llorar y reflexionar a más de uno, la cual explora cómo las personas de la tercera edad deben afrontar con dignidad su aislamiento para intentar sobrevivir en un mundo que parece haberles dado la espalda.
Finalmente, la historia incita a la adopción de animales, especialmente de adultos, mostrando que ellos a pesar de haber sufrido el abandono y el maltrato, son almas puras que solo buscan ser un ángel para un humano.
Así que si buscas una película que te haga reír incómodamente, además te haga llorar y, de paso, te haga reflexionar sobre los ancianos y el maltrato animal, la película ecuatoriana Viejos Malditos es una recomendación obligatoria.
DATO
Viejos Malditos se exhibe en las salas de Multicines, SuperCines y CinePlex.
